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Ansiedad: Tierra fértil para enfermedades.

Muchos obstáculos ha enfrentado el ser humano a lo largo de su desarrollo en este planeta. Desde que lo empezamos a habitar, hemos tenido que luchar en contra de feroces peligros, salvajes enemigos, condiciones ambientales precarias, sequías, terremotos y desgracias provocadas por nosotros mismos como la guerra y la marginación. Aún ante tal cantidad de penurias, de todos los males que azotan o han azotado la Tierra, el estrés y la ansiedad son los más crueles y despiadados. ¿Les parece extremo? Puede que lo sea, pero también es verdad…

Las guerras y otros crímenes similares, las muertes por accidentes, las muertes por el hambre y en sí, cualquier otro medio que utilice violencia, son pocas si las comparamos con las muertes ocasionadas por la ansiedad. Por supuesto que nunca veremos una Acta de Defunción que señale como causa particular a la ansiedad. Por su naturaleza intangible e inmensurable no la tratamos como algo manifiesto si no como el origen de molestias o sentimientos incómodos.

¿De qué manera se manifiesta la ansiedad?

La ansiedad es más parecido a una actitud que a una enfermedad. Se podría decir que la ansiedad son pensamientos que crean un comportamiento que a su vez se convierten en hábitos los cuales forman parte de lo que conocemos como carácter o persona.

Con los avances en ciencia que hemos conseguido, hasta ahora hemos confirmado que los hábitos que forman parte de nuestra persona tienen una influencia directa sobre los resultados que obtendremos en los diferentes aspectos de nuestra vida. Existen hábitos que cosechan resultados agradables para nuestra existencia y la gente que nos rodea y hay hábitos que evidentemente nos perjudican directamente a nosotros y a los que nos rodean. 

Dicho esto, es importante reconocer que los cambios de hábito son retos que todos enfrentamos. A final de cuentas, un hábito es algo que por inercia se nos hace fácil hacer. Los cambios de hábito son retos que todos enfrentamos. Se puede decir, que nuestra corriente de vida lleva vuelito y que no podemos pararnos en seco y dar giros de 90 grados de un momento a otro. Primero se tiene que disminuir la velocidad para corregir la ruta sin riesgo a volcar. 

¿A qué nos referimos con disminuir la velocidad?

Es una manera metafórica de explicar el cambio gradual que debemos incorporar con respecto de nuestra rutina. Si somos honestos con nuestros deseos de solucionar los problemas a los que la ansiedad nos conlleva, hemos de delimitar los hábitos saludables de los que nos enferman y empezar a eliminarlos uno por uno pero no de golpe.

Recomendación: Escribe una lista de los hábitos que han estado dificultando tu paz y tu salud, empieza por quitarte los que menos esfuerzo requieren para que la satisfacción de haber logrado tus primeros objetivos te motive a continuar. Después continúa con los de mayor dificultad. Casi todos tenemos un vicio o dos con los que más batallamos, creemos que son más fuertes que nosotros y tenemos miedo a enfrentarlos. El primer paso es aceptarlo. suena a cliché pero no lo es. Debemos ser sinceros y reconocer que derrotar a un vicio es como pelear contra un dragón. Si seguimos negando el poder que tiene sobre nosotros seguirá controlándonos.

¿Qué papel juega la ansiedad en el desarrollo de malos hábitos? 

La ansiedad es como el aire que alimenta al fuego. Es un agente precursor, un detonante y el alimento que lo sostiene. Por raro que parezca, cuando estamos ansiosos tomamos decisiones que no nos benefician a largo plazo. Y es que la ansiedad no es otra cosa que nuestro instinto de supervivencia dotándonos de la energía que necesitamos para enfrentar amenazas contra nuestra vida. El problema aquí es que la inmensa mayoría de las amenazas no existen fuera de nuestra mente. La ansiedad provoca que estemos en estado de alerta el cual necesitamos para sobrevivir pero también nos desgasta.

Cuando hayas hecho el compromiso de purgar tus malos hábitos vas a querer conocer las armas con las que cuentas. En este caso, cuentas en primer lugar contigo mismo, si no te tienes a ti, aunque estés rodeado de gente, te vas a sentir solo. Esto no significa que no puedes contar con nadie. Cada quien tiene en su vida las relaciones que ha cultivado a través del tiempo y toda relación con las demás personas es un reflejo de nuestra relación con nosotros mismos. Viendo que te estás comprometiendo con tu bienestar podemos asumir que el amor propio está creciendo en ti ¡enhorabuena!

Además de poder contar contigo si puedes contar con más personas, es maravilloso, aunque no es necesario, apóyate de toda aquella persona que te ama con agradecimiento y humildad. Otras armas con las que cuentas son la actividad física y la mental. Ejercitar cuerpo, mente y espíritu. La variedad de actividades que puedes realizar es interminable siendo las más populares las artes marciales, el yoga, meditación, correr, andar en bicicleta y nadar, no hay una mejor que la otra, pero lo ideal es que trabajes el cuerpo y la mente. Cuida lo que comes, procura comer fresco y orgánico en la medida de lo posible. A veces comer sano se vuelve un estrés más y no se trata de eso si no de elegir los alimentos de mayor calidad disponible, hay ocasiones en que no podemos elegir y cuando eso sucede es mejor agradecer que tenemos algo, que molestarnos por no cumplir con nuestras expectativas.

En el tema de la alimentación podemos utilizar remedios naturales como suplementos para ayudarnos a equilibrar la parte física, sin dejar de atender la causa intangible que procede de nuestra mente. Esto es importante de resaltar, si bien hacer cambios tangibles, no se puede avanzar mucho si no cambiamos también la manera de pensar y percibir la vida. Si vamos a utilizar suplementos alimenticios para sacar las manifestaciones de la ansiedad es con la intención de tener un espacio de sanación mental. Cualquier remedio externo que utilicemos debe ir de la mano con trabajo interno, es decir, debemos darnos el tiempo de analizar qué hay dentro de nosotros que nos ocasiona el miedo, la ansiedad.

Hipócrates decía que antes de curar a alguien debemos preguntar si está dispuesto a dejar las cosas que los enfermaron.

¿Estás tú dispuest@ a dejar lo que te enferma para curarte o sólo buscas un remedio que te solucione todo sin esfuerzo?

¿Existe una medida de ansiedad saludable?
La ansiedad por definición es el aspecto negativo de la energía que nos mueve. Es empuje que nos jala hacia un lugar que no nos conviene. Esa misma energía en su aspecto positivo se le puede llamar motivación, inspiración, entusiasmo, alegría…

El truco de las personas que tienen éxito en la vida es que utilizan esa energía para crear y construir la vida que desean en lugar de desperdiciarla creando la vida a la que temen.

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